Proporción áurea (Poesía)
Proporción áurea
Una vez te vi sin mirarte, te escuché en vano pues no "estabas".
Bueno, estabas pero no te miraba,
mi enfoque era otro plano, otros ojos
y otra sonrisa que creí reconocer.
Un momento de cambio violento, trajo otros colaterales,
De pronto eran tus palabras el centro,
tu escucha el remanzo,
tu presencia confusa, pero presencia al fin.
Corrí entre nubes algodonadas, confortables,
Pero el agua no se detiene,
y menos si viene en torrentes.
Blancas y puras se tornan plomo,
de ahí donde brota agua,
de ese gris que asusta y trae calma,
una calma distinta, con alegrías injustificadas,
como de risa nerviosa.
Una calma que se repite,
pero uno no se acostumbra.
El agua cae fecunda, algo trae imposible de definir.
Ya no creo en negros y blancos,
menos en medias tintas.
Nada es definitivo, más todo permanece,
si no en el hecho, ni la memoria,
permanece en el universo,
rodando entre estrellas, en paralelos,
en causas y efectos,
esperando el momento de retornar,
en otro tiempo, con otra historia,
con otros rostros y nombres.
El alma es el alma y no hay arena que pueda borrar las huellas.
Me mojé en el oleaje alborotador de las infundadas certezas,
Me hundí en la vertiente sin fin del riesgo,
pero la conciencia se ata, no acepta lo que dicta el alma:
el viento acaricia sin ser visto, roza si ser tocado,
transparente acepta su destino.
Brinda su frescor ligero, sin condiciones.
Al igual que el eclipse corta el brillo de la luna
como cuando Llena, baña con su luz,
la ilusión de amor va y viene,
cíclica y constante se convierte
en sorpresa; o en terror segun sus caprichos.
Soy luna, aire y agua.
Soy y estoy, como el todo, en todo.
Sin ser vista, ni amada,
llego, toco y entrego.
Pero es cíclico el universo,
como el mandala de colores,
nada es definitivo y aunque cambia, todo permanece.
O nada permanece porque todo cambia.
Así es perfecto, el espiral.
Vanessa Fuentes Villalta
Una vez te vi sin mirarte, te escuché en vano pues no "estabas".
Bueno, estabas pero no te miraba,
mi enfoque era otro plano, otros ojos
y otra sonrisa que creí reconocer.
Un momento de cambio violento, trajo otros colaterales,
De pronto eran tus palabras el centro,
tu escucha el remanzo,
tu presencia confusa, pero presencia al fin.
Corrí entre nubes algodonadas, confortables,
Pero el agua no se detiene,
y menos si viene en torrentes.
Blancas y puras se tornan plomo,
de ahí donde brota agua,
de ese gris que asusta y trae calma,
una calma distinta, con alegrías injustificadas,
como de risa nerviosa.
Una calma que se repite,
pero uno no se acostumbra.
El agua cae fecunda, algo trae imposible de definir.
Ya no creo en negros y blancos,
menos en medias tintas.
Nada es definitivo, más todo permanece,
si no en el hecho, ni la memoria,
permanece en el universo,
rodando entre estrellas, en paralelos,
en causas y efectos,
esperando el momento de retornar,
en otro tiempo, con otra historia,
con otros rostros y nombres.
El alma es el alma y no hay arena que pueda borrar las huellas.
Me mojé en el oleaje alborotador de las infundadas certezas,
Me hundí en la vertiente sin fin del riesgo,
pero la conciencia se ata, no acepta lo que dicta el alma:
el viento acaricia sin ser visto, roza si ser tocado,
transparente acepta su destino.
Brinda su frescor ligero, sin condiciones.
Al igual que el eclipse corta el brillo de la luna
como cuando Llena, baña con su luz,
la ilusión de amor va y viene,
cíclica y constante se convierte
en sorpresa; o en terror segun sus caprichos.
Soy luna, aire y agua.
Soy y estoy, como el todo, en todo.
Sin ser vista, ni amada,
llego, toco y entrego.
Pero es cíclico el universo,
como el mandala de colores,
nada es definitivo y aunque cambia, todo permanece.
O nada permanece porque todo cambia.
Así es perfecto, el espiral.
Vanessa Fuentes Villalta
Hola Vane! muy linda poesía amiga, creo que el espiral es perfecto en cuanto a su ciclo pero no cuando nos envuelve en el continuo desengaño. El tiempo perfecto del amor llega el día que menos lo esperamos, en ese momento tocaremos la puerta y se abrirá plena de vida para nosotros.
ResponderEliminarUn beso grande.
La ilusion de amor es permanente en algunos momentos se torna complicado pero es amor que todo lo vence gran ejemplo de ello es jesucristo :)
ResponderEliminarEl amor es amor, vaya o venga. Energía transformadora al fin. Sentirlo hacia cualquier elemento de la Pacha Mama es generar energía.Una de las tareas para aprender el Amor es no personalizar. Qué difícil no?
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