Qué emoción siento al ver jugar a mi Vinotinto, desde siempre, y ahora más, que en cada posición cuenta con un nombre que resuena por su habilidad y su compromiso para cumplir su rol con pasión. Un rápido Murillo, Machís casi inalcanzable....una defensa que se hizo un nombre en esta Copa.
Salomón Rondón mostró que su condición física tiene peso en la cancha. Wilker Fariñez quedó como uno de los porteros más destacados y sigue apuntando a la gloria.
Los dos enanos "malditos", cómo les dicen cariñosamente por aquí: Martínez y Soteldo, sentenciaron con su gol de último minuto ante Bolivia, que se viene un fútbol elegante y seguro de sí en esta generación... Sólo tuvieron 15 minutos de promedio en cada partido durante la Copa, pero no pasaron desapercibidos. En mi opinión, les faltó tiempo, porque garra, les sobra.


Me permito una metáfora hablando de fútbol, evocando la poética de Cristóbal Guerra, a quién de niña pude escuchar, en algún domingo casual con mi padre en un restaurante de La Fuente, después de los juegos de fútbol en el Brígido Iriarte en los 80:

Hoy ante a Argentina, la Vinotinto soltó cadenas y libró una batalla desde las cenizas.
Baila, muta y se salva como un ave sobrevolando la miseria.

 Uno de mis sueños es  ver a la Vinotinto alzar una Copa América. Somos los únicos de la parte sur del continente que no la ha ganado. Así como los únicos que no hemos clasificado al Mundial.
Pero cada vez se hace respetar más la Selección de Venezuela. Y bien por Dudamel, que ha hecho un equipo con el criterio de formar verdaderos talentos.
Gracias!!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Con Acróstico, SHAKIRA honra a las madres y enseña a sus hijos sobre el amor

Cortazar en el Celarg

Goleador belga confiesa sus penurias por pobreza extrema que sufrió con su familia