¿Dónde no hay derechos humanos?
Si la ONU lamenta la muerte de 58 hombres de la cárcel de Uribana, mucho más lo lamenta el pueblo venezolano, pero lo que llama la atención de ese pronunciamiento realizado hoy por La Alta Comisionada para los Derechos Humanos del ente, Navi Pillay, es la incoherencia entre ese llamamiento y la realidad vivida por los cientos de mujeres y niños que mueren a diario, bajo los ataques suscitados por las fuerzas militares patrocinadas por las mullidas potencias que se enriquecen, a costa de la sangre de los inocentes. Pareciera que el incidente en Uribana representa una oportunidad valiosa para alimentar la matriz de opinión, de que en Venezuela hay una situación de ingobernabilidad.
La Alta Comisionada considera que las
autoridades venezolanas "son responsables de lo ocurrido, porque son ellas
las que deben cuidar del bienestar de los reos". "Es consecuencia
-añadió- de que en las prisiones venezolanas haya una alarmante falta de servicios,
que los reclusos estén totalmente hacinados, y que muchos de los internos estén
encerrados de forma preventiva en espera de juicio durante mucho tiempo".
Además, pidió una "pronta investigación", que arroje como resultado
los nombres de los culpables. La Asamblea Nacional ya aprobó en plenaria, la
propuesta de llevar a cabo una investigación por parte de la Comisión de
Régimen Penitenciario, para esclarecer los hechos ocurridos el pasado 25 de
enero.
Es importante recordar que a pesar de
que los medios privados no han reconocido su labor, la Ministra Iris Varela ha orientado sus esfuerzos para que la situación de violencia de las cárceles
venezolanas mengue, incluyendo mejoras de infraestructura. Considerando que es
un problema estructural, donde los vicios de corrupción alteran la dinámica del
sistema formulado para las cárceles y el apoyo que sectores burgueses
propician, para que decenas de mafias se lucren de las operaciones ilegales,
que se llevan a cabo dentro de los recintos.
Mientras tanto, la ONU continúa estudiando un plan humanitario que pretende
desplegar en Siria, donde alrededor de 60.000
personas han perdido la vida en el conflicto que se inició en marzo de
2011. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha publicado imágenes del
hallazgo de, aproximadamente 80 cadáveres sin identificar a orillas del río
Queiq, que atraviesa la población de Alepo, en el norte de Siria. Los cuerpos no sólo fueron ajusticiados con tiros de gracia, también
presentaban señales de tortura y las manos atadas. Las edades de las víctimas oscilaban
entre los 20 y 30 años. Por lo cual se espera también sea materializada una
investigación y se juzgue a los culpables.
La ONU se pinta como una suerte de
mucama de los imperios. Va recogiendo los desastres que van dejando a su
rastro. Llevarán comida a los 2.000.000 desplazados. Mientras que la humanidad,
especialmente los sufridos civiles de Siria, Líbano, Egipto, Irak y Afganistan,
esperamos por medidas drásticas que acaben con el derecho que se adjudicaron
EEUU y sus secuaces, de invadir y repartir muerte.
Por: Vanessa Fuentes Villalta
Que triste! parece que nunca vamos a aprender! El siglo pasado ha visto las peores atrocidades de la historia, sin embargo en inicios del nuevo siglo de globalización, comunicaciones y entretenimiento, nos seguimos matando, torturando y destrozando. Parece que la ONU siempre llega tarde a todos lados.
ResponderEliminar¿Cómo mantener una esperanza?
La única esperanza es tomar conciencia y ayudar a los demás a que también reflexionen. Hay una responsabilidad con la humanidad
ResponderEliminar